La injerencia del embajador de EEUU en Panamá ¿quin es Kevin Marino Cabrera?
y porque tilda de
«extorsionadora» a Annette Planells y anuncia retiro de su premio
anticorrupción'?

Fuente: panamaenminutos.coms
Kevin
Marino Cabrera (nacido el 3 de septiembre de 1990) es un político
estadounidense de Florida que se ha desempeñado como embajador de
los Estados Unidos en Panamá desde 2025. Anteriormente se desempeñó
como comisionado del condado de Miami-Dade, Florida , para el
Distrito 6, de 2022 a 2025. Sigue la misma agenda de Mari Carmen
Aponte Abogada y ex embajadora de Estados Unidos en Panamá de Tomar
decisiones en nombre del gobierno de EEUU pero para hacerlas
efectivas en Panamá----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por: Jose Aguirre Abrego/ Ciudad de Panamá
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El
rol de un embajador se vuelve peligroso cuando deja de ser puente
diplomático y pasa a comportarse como actor político interno del
país donde está acreditado, especialmente si lanza calificativos o
presiones que influyen en disputas judiciales, electorales o
mediáticas locales.
En
derecho internacional, el principio de no injerencia exige que los
representantes extranjeros no interfieran en los asuntos internos del
Estado receptor, aun cuando actúan en nombre de su gobierno. La
función de un embajador es representar intereses, dialogar y
observar, no sustituir a las instituciones locales ni “marcar
línea” en procesos judiciales, políticos o electorales que
corresponden a la soberanía nacional.
La
actuación del actual representante de EEUU en Panama se describen en
un escenario en el que la agenda del embajador se traduce en hechos
concretos dentro del país receptor, lo que equivale a trasladar el
centro de decisión desde las instituciones panameñas hacia una
embajada extranjera. Ese tipo de actuación erosiona la confianza en
la soberanía, alimenta el resentimiento ciudadano frente a la
injerencia y abre la puerta a conflictos diplomáticos, expulsiones
de embajadores y mayor tensión en la relación bilateral.
Todo
surge con las supuestas declaraciones de la Abogada Karimanites en
contra de Annette Planells y Foco Panamá, de una posible supuesta
extorsiona y corrupción que involucra a Altas Figuras de la
Administración de Justicia y poder electoral.
La
abogada Karisma Karamañites, a denunciado en diversas fuentes y
medios que Annette Planells fue quien tuvo la idea de demandar la
candidatura del ahora presidente, José Raúl Mulino (la pregunta
demandar te hace ser extorcionador).
Las
recientes declaraciones de Karisma Karamañites desde el punto de
vista del derecho y las ciencias políticas, no son mas que una
estrategia para victimizarse, siendo ella abogada sabia con ventaja
todo lo que acontecía y al parecer existe una campaña mediática
para victimizarla, pero en este enfoque ella es tan culpable como
quienes ella acusa.
De
acuerdo con la versión de Karamañites, habría sido Annette
Planells quien impulsó la idea de demandar la candidatura del hoy
presidente de la República, José Raúl Mulino, en el proceso
electoral reciente. La abogada sugiere que esa actuación tendría un
trasfondo cuestionable y la enmarca dentro de una dinámica que, en
su interpretación, podría vincularse con prácticas de presión o
extorsión. Sin embargo, juristas y especialistas en ciencias
políticas advierten que la sola presentación de una demanda de
impugnación o inconstitucionalidad, en sí misma, es un mecanismo
legal contemplado en un Estado de derecho y no constituye
automáticamente un delito, salvo que se prueben elementos
adicionales como el uso instrumental del proceso para obtener
beneficios indebidos.
No
podemos dejar de mencionar que ella era colaboradora del portal de
Noticias Foco Panamá, y ahora funge como juez y parte en una verdad
que ella misma sostiene pero que dejan mas dudas que respuestas.
Otro
elemento que ha generado suspicacia es el rol que jugó Karamañites
como colaboradora de Foco Panamá, uno de los medios digitales más
influyentes y polémicos del país. Su condición de excolaboradora
y, al mismo tiempo, fuente acusadora frente al mismo medio y a
actores con los que tuvo relación profesional, la coloca —según
algunos analistas— en una posición de “juez y parte”. Esto ha
alimentado la percepción de que, más que aclarar los hechos, sus
declaraciones abren un abanico de interrogantes sobre motivaciones
personales, conflictos internos y luchas de poder
dentro del ecosistema mediático y político.
La injerencia del embajador de EEUU en Panamá ¿quin es Kevin Marino Cabrera?
y porque tilda de «extorsionadora» a Annette Planells y anuncia retiro de su premio anticorrupción'?
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| Fuente: panamaenminutos.coms |
Por: Jose Aguirre Abrego/ Ciudad de Panamá
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El rol de un embajador se vuelve peligroso cuando deja de ser puente diplomático y pasa a comportarse como actor político interno del país donde está acreditado, especialmente si lanza calificativos o presiones que influyen en disputas judiciales, electorales o mediáticas locales.
En derecho internacional, el principio de no injerencia exige que los representantes extranjeros no interfieran en los asuntos internos del Estado receptor, aun cuando actúan en nombre de su gobierno. La función de un embajador es representar intereses, dialogar y observar, no sustituir a las instituciones locales ni “marcar línea” en procesos judiciales, políticos o electorales que corresponden a la soberanía nacional.
La actuación del actual representante de EEUU en Panama se describen en un escenario en el que la agenda del embajador se traduce en hechos concretos dentro del país receptor, lo que equivale a trasladar el centro de decisión desde las instituciones panameñas hacia una embajada extranjera. Ese tipo de actuación erosiona la confianza en la soberanía, alimenta el resentimiento ciudadano frente a la injerencia y abre la puerta a conflictos diplomáticos, expulsiones de embajadores y mayor tensión en la relación bilateral.
Todo surge con las supuestas declaraciones de la Abogada Karimanites en contra de Annette Planells y Foco Panamá, de una posible supuesta extorsiona y corrupción que involucra a Altas Figuras de la Administración de Justicia y poder electoral.
La abogada Karisma Karamañites, a denunciado en diversas fuentes y medios que Annette Planells fue quien tuvo la idea de demandar la candidatura del ahora presidente, José Raúl Mulino (la pregunta demandar te hace ser extorcionador).
Las recientes declaraciones de Karisma Karamañites desde el punto de vista del derecho y las ciencias políticas, no son mas que una estrategia para victimizarse, siendo ella abogada sabia con ventaja todo lo que acontecía y al parecer existe una campaña mediática para victimizarla, pero en este enfoque ella es tan culpable como quienes ella acusa.
De acuerdo con la versión de Karamañites, habría sido Annette Planells quien impulsó la idea de demandar la candidatura del hoy presidente de la República, José Raúl Mulino, en el proceso electoral reciente. La abogada sugiere que esa actuación tendría un trasfondo cuestionable y la enmarca dentro de una dinámica que, en su interpretación, podría vincularse con prácticas de presión o extorsión. Sin embargo, juristas y especialistas en ciencias políticas advierten que la sola presentación de una demanda de impugnación o inconstitucionalidad, en sí misma, es un mecanismo legal contemplado en un Estado de derecho y no constituye automáticamente un delito, salvo que se prueben elementos adicionales como el uso instrumental del proceso para obtener beneficios indebidos.
No podemos dejar de mencionar que ella era colaboradora del portal de Noticias Foco Panamá, y ahora funge como juez y parte en una verdad que ella misma sostiene pero que dejan mas dudas que respuestas.
Otro elemento que ha generado suspicacia es el rol que jugó Karamañites como colaboradora de Foco Panamá, uno de los medios digitales más influyentes y polémicos del país. Su condición de excolaboradora y, al mismo tiempo, fuente acusadora frente al mismo medio y a actores con los que tuvo relación profesional, la coloca —según algunos analistas— en una posición de “juez y parte”. Esto ha alimentado la percepción de que, más que aclarar los hechos, sus declaraciones abren un abanico de interrogantes sobre motivaciones personales, conflictos internos y luchas de poder dentro del ecosistema mediático y político.




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