Panamá llora a 36 años de la invasión de 1989 Heridas que sangran en la memoria nacional

Panamá, 20 de diciembre de 2025 – Hoy, Panamá se viste de luto. Han transcurrido 36 años desde que, en la madrugada del 20 de diciembre de 1989, fuerzas militares de Estados Unidos irrumpieron en el istmo bajo la Operación Causa Justa, dejando un saldo de miles de víctimas civiles, barrios arrasados y un trauma colectivo que persiste como una herida abierta en el alma panameña.


Por: Jose Aguirre
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La invasión, justificada oficialmente por la captura del general Manuel Antonio Noriega y el restablecimiento de la democracia, resultó en una masacre indiscriminada. Según informes de la Comisión de la Verdad del Gobierno de Panamá (1990) y organizaciones como Human Rights Watch, murieron entre 500 y 4.000 civiles –cifras que varían por la opacidad de los registros–, con barrios enteros como El Chorrillo, San Miguelito y Curundu convertidos en cenizas por bombardeos y tiroteos cruzados. "Perdí a mi familia en una sola noche; las casas ardían y no había escapatoria", relata hoy María Elena, sobreviviente de El Chorrillo, en un testimonio recogido por el Archivo Histórico de Panamá.



A 36 años, las secuelas no sanan. Familias desintegradas buscan justicia en tribunales panameños y ante instancias internacionales,  hoy se revive el debates sobre soberanía e impunidad. 

Abogados y activistas recuerdan y denuncian la crueldad la crueldad de los yankees  denuncian que no hay reparaciones integrales: ni indemnizaciones completas para las 20.000 personas desplazadas ni un reconocimiento oficial de la magnitud del genocidio urbano.



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En las calles de la capital, velas y murales clamaron "¡Nunca más!". Organizaciones como el Movimiento de Víctimas del 20 de Diciembre marcharon exigiendo una Comisión Internacional de la Verdad y la desmilitarización del Canal. "Esta fecha no es solo luto; es un llamado a cerrar ciclos de impunidad", afirma el abogado defensor de derechos humanos Ricardo Herrera.




Panamá recuerda, llora y resiste. Que la memoria no sea solo duelo, sino semilla de justicia.




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