JUICIO DEL CASO ODEBRECHT REVELA LA DÉBIL DILIGENCIA DEL SISTEMA BANCARIO PANAMEÑO
El juicio por el caso Odebrecht en Panamá, en su fase final de alegatos a finales de febrero de 2026, ha expuesto de manera cruda las fallas estructurales en los mecanismos de prevención de lavado de capitales del sector bancario local. Testimonios y pruebas presentadas por la Fiscalía Anticorrupción destacan cómo bancos panameños facilitaron flujos millonarios de sobornos sin aplicar debida diligencia adecuada, cuestionando la solidez del sistema financiero que se presume como pilar de la economía nacional.
Revelaciones en el Juicio
La Fiscalía, liderada por Ruth Morcillo, ha detallado un esquema donde Odebrecht pagó más de 59 millones de dólares en coimas entre 2009 y 2014 para adjudicarse contratos públicos, utilizando estructuras offshore y movimientos bancarios opacos. En audiencias recientes, como las del 24 de febrero de 2026, se presentaron pruebas sobre 83 bancos involucrados globalmente, con énfasis en entidades panameñas como Banco General, Banistmo, Global Bank, Multicredit Bank y Credicorp Bank, entre otros, donde ejecutivos como Humberto de León permitieron cuentas sin escrutinio riguroso.midiario+2
Ejecutivos de Odebrecht, como Luis Eduardo Da Rocha Soares, confesaron buscar bancos locales para abrir sociedades anónimas con acciones al portador —permitidas entonces en Panamá— que ocultaban beneficiarios finales, incluyendo familiares de exfuncionarios. Plataformas como Drousys se usaron para codificar transferencias, y bancos como Credicorp no detectaron irregularidades pese a volúmenes sospechosos, migrando cuentas enteras sin cuestionamientos.laestrella.com+2
Fallas en la Diligencia Bancaria
La debida diligencia, obligatoria por ley para identificar clientes y transacciones riesgosas, brilló por su ausencia en estos casos, permitiendo el blanqueo de al menos 28 millones de dólares vinculados a sobornos locales. La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) ha reconocido que flujos de Odebrecht entre 2008-2011 ocurrieron antes de regulaciones "robustas", pero multas posteriores a bancos como Banco Nacional de Panamá ($106,750) por violaciones similares indican patrones persistentes.elclip+3
Críticos señalan que la SBP se desvinculó de irregularidades alegando falta de detección global, pero el juicio revela complicidad pasiva: bancos priorizaron confidencialidad sobre alertas, facilitando coimas a través de Banca Privada de Andorra y filiales panameñas. Estudios jurídicos como Alcogal y Arifa aparecen en testimonios por adquirir sociedades offshore para clientes de Odebrecht, amplificando la red de opacidad.destinopanama+1
Críticas al Sistema Financiero
Este escándalo erosiona la reputación de Panamá como centro financiero internacional, donde la debilidad en controles KYC (conoce a tu cliente) y monitoreo de transacciones permite que gigantes como Odebrecht conquisten con sobornos impunes. A pesar de recuperar $84 millones del Estado —incluyendo $70 millones de multa de Odebrecht—, la impunidad persiste: la empresa ha pagado solo $52 millones de $220 millones acordados, y bancos enfrentan sanciones mínimas sin reformas profundas.tvn-2+2
La SBP debe rendir cuentas por su rol supervisor; inspecciones rutinarias fallaron en detectar "fallas administrativas" que encubrieron corrupción sistémica, como en el caso de Frank De Lima y testaferros. Organizaciones como Transparencia Internacional exigen celeridad judicial y devolución total de fondos robados, pero aplazamientos repetidos alimentan desconfianza ciudadana.prensa+2
Reflexiones Legales y Éticas
Desde una perspectiva jurídica, el juicio Odebrecht evidencia violaciones al Código Penal panameño en blanqueo de capitales (arts. 196-200) y la Ley 23 de 2015 contra lavado, donde la diligencia bancaria es pilar preventivo. Como abogado y activista, urge una reforma: fortalecer la SBP con poderes autónomos, obligar reportes en tiempo real de transacciones offshore y sanciones disuasorias que superen multas simbólicas.[midiario]
Éticamente, el sistema bancario panameño, orgullo nacional, se ha convertido en facilitador de la corrupción transnacional, traicionando la confianza pública y perpetuando desigualdades. Panamá no puede aspirar a ser hub logístico si su sector financiero es puerta trasera para sobornos; el juicio debe catalizar transparencia real, no solo alegatos retóricos. La ciudadanía demanda justicia plena: condenas ejemplares y un banking diligente que proteja, no encubra.[libertadciudadana]
El Tablero 507, febrero 2026. Por Jose Angel Aguirre, abogado y activista en derechos humanos y ambientales.
0 Comentarios
COMENTA