En marzo de 2026, el gobierno
de José Raúl Mulino enfrenta crecientes cuestionamientos por
presuntos casos de corrupción y decisiones controvertidas que
coinciden con una economía familiar al límite.
El costo de vida —con inflación en alimentos, combustibles y servicios por encima del salario mínimo— obliga a miles de hogares a racionar lo básico, posponer salud y endeudarse, mientras persisten demandas de mayor transparencia en el manejo público.
Corrupción Endémica: De Auditorías a Impunidad
Mulino prometió limpiar instituciones como Seniaf, Minsa y UNACHI con auditorías agresivas, pero el escándalo del Servicio Nacional de Atención a la Familia revela desvíos millonarios, contrataciones nepotistas y abusos contra menores vulnerables que claman por justicia. En lugar de destituciones rápidas y procesos penales, prevalece la negligencia ejecutiva, violando el artículo 53 constitucional de protección familiar y evidenciando abuso de poder al priorizar encubrimientos sobre accountability. Esta corrupción sistémica —que circula por bancos y contratos opacos— no solo roba recursos públicos, sino que traiciona a los más desprotegidos, mientras el pueblo paga la factura con servicios colapsados.tvn-2+2
Abuso de Poder en Leyes y Recursos
El fiasco de la ley antimáscaras, impulsada por Mulino el 24 de febrero de 2026 para penar con cárcel las protestas "violentas", se retiró por errores técnicos burdos pese a "500 asesores", un abuso de poder legislativo que enmascara represión a disidentes ambientales y laborales. En la mina de Donoso, la reapertura forzada ignora fallos judiciales y daños ecológicos, beneficiando a interesses mineros corruptos sobre comunidades indígenas, repitiendo el patrón de Cobre Panamá. La salida china de Balboa deja puertos en crisis sin plan B, un abuso de soberanía económica que expone negociaciones fallidas y pérdidas fiscales millonarias.infobae+2
Costo de Vida Asfixiante: El Pueblo No Aguanta Más
El conflicto en Oriente Medio dispara fretes y combustibles, agravando una inflación que hace impagables la canasta básica y el transporte, con desempleo juvenil e informalidad azotando mayorías en austeridad forzada. Mulino reduce el déficit al 3,68%, pero rechaza reformas anticorrupción y tolera élites intocables, dejando al panameño común sin alivio: 76,3% desaprueba su gestión, 78,6% ve retroceso nacional y 80,3% acusa favoritismo clasista. La pobreza se enquista, el costo de vida ya no da para más, y protestas reprimidas claman por un cambio que el abuso de poder ahoga.History+3
La Traición al Pueblo: Un Líder sin Visión
Mulino pasa de propulsor anticorrupción a protector de impunidad, abusando del Ejecutivo para imponer agendas fallidas mientras el pueblo panameño sufre racionamientos, deudas y desesperanza. Este patrón de corrupción y negligencia no es casual: es un abuso sistemático que viola el debido proceso, silencio administrativo y derechos constitucionales, exigiendo rendición de cuentas antes de que la olla a presión social estalle.


0 Comentarios
COMENTA